Las restricciones de tráfico se aplicarán desde las 18:00 h. hasta el Miércoles Santo, y media hora antes el resto de la semana. El Cuerpo Nacional de Policía estará presente en las zonas de aglomeraciones.
Más de un centenar de agentes de la Policía Local y el Cuerpo Nacional de Policía velarán cada día de Semana Santa por la seguridad ciudadana y el correcto desarrollo del tráfico durante las procesiones. Así lo avanzó ayer el alcalde, Andrés Ocaña, al término de la junta local de seguridad celebrada en el Ayuntamiento, en la que también se avanzó el dispositivo del Mayo Festivo. El programa especial de vigilancia se activará el Domingo de Ramos a las 09:30 horas, coincidiendo con el primer cierre de la Carrera Oficial, y se prolongará hasta primera hora de la tarde del Domingo de Resurrección.
El plan incluye la presencia de los agentes en los lugares de más bullicio con la intención de que “todo se desarrolle con normalidad”, dijo Ocaña. Algunos de estos puntos calientes son la Cuesta del Bailío el Domingo de Ramos por el paso de La Esperanza; el Martes Santo, el desfile de la Santa Faz por la cuesta de Luján, o la calle María Auxiliadora a última hora del Martes Santo, debido a la aglomeración de público que acude a ver el encierro del Prendimiento. El Compás de San Francisco, Las Tendillas y Jesús y María son otras vías problemáticas, así como la esquina de Capitulares y Alfonso XIII el Jueves Santo entre las 22:30 y las 23:30, cuando coincide la salida de Las Angustias y el paso de la Hermandad de Gracia.

Entre el lunes y el miércoles, la Carrera Oficial quedará cerrada al tráfico rodado desde las 18:00 horas, y media hora antes el jueves y el viernes. A partir de este momento, y según avancen las procesiones, la Policía Local pondrá en marcha planes alternativos de tráfico. Los barrios del centro serán los más afectados, ya que acaparan el mayor número de procesiones. Como ejemplos, la calle Caño quedará cerrada, y desde la plaza de Colón no se permitirá que los conductores avancen hacia Conde de Torres Cabrera.

Para llegar a San Agustín y las Costanillas, se habilitará el paso por Cárcamo, por lo que la pilona automática quedará bajada. La salida será por Fernando de Lara, Muro de la Misericordia y Juan de Torres hacia las Ollerías. Y para restringir el tráfico en el Realejo, habrá una valla en la intersección de Muñices con Diego Méndez. También se prohibirá el paso desde San Andrés a San Pablo, y la circulación se desviará por Fernán Pérez de Olivia o Hermanos López Diéguez. Alfaros será otra de las calles cortadas al tráfico, por los que los vehículos se desviarán por Juan Rufo.

Respecto a la salida desde San Agustín y Santa Marina, se realizará por Mayor de Santa Marina, Puerta del Colodro y las Ollerías. En el caso de que este trayecto se encuentre ocupado por alguna procesión, los conductores saldrán por Moriscos mientras el público congregado lo permita, según concreta el plan del área de movilidad.

Ocaña recordó, no obstante, que las dos grandes novedades de este año serán la salida de la hermandad del Naranjo desde la Mezquita-Catedral y la llegada a la Carrera Oficial de La Piedad desde la barriada de Las Palmeras. Esto último “conllevará una regulación especial en la zona”, dijo el primer edil, para que “el desarrollo de la Semana Santa y la vida de la ciudad no se interfieran”. También “se ha planificado” que las obras que se desarrollan en el entorno de la Puerta del Puente y la Ribera “puedan encajar” con la aglomeración de peatones en la zona.

El alcalde subrayó que “la coordinación entre las distintas fuerzas y cuerpos de seguridad está totalmente garantizada”. El Cuerpo Nacional de Policía, en concreto, acudirá a la salida de las procesiones, vigilará el inicio y el final de la Carrera Oficial y, el Viernes Santo, velará por la seguridad en el entorno de la Mezquita. La Comisaría también montará un dispositivo especial el Domingo de Ramos en la Cuesta del Bailío y el Martes Santo en la cuesta de Luján, debido a la cantidad de público que acude a ver los pasos de La Esperanza y la Santa Faz, respectivamente. Los voluntarios de Protección Civil también serán parte integrante del plan especial de seguridad.

Ángel Robles.

Fuente: El Día de Córdoba.

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