A los pies de la Basilia de la Macarena, quedó inagurada el pasado Lunes una exposición que desprende arte cordobés a través de las rejas del atrio de la calle Bécquer. El pontanés Javier Aguilar desembarca en la capital hispalense con una exposición dedicada, íntegramente, a la hermandad de la Esperanza Macarena. Una serie de obras que están haciendo las delicias de toda la flor y nata de la célebre hermandad de la madrugada sevillana, al ver cómo han sido retratados sus amantísimos titulares: El Señor de la Sentencia, la Virgen del Rosario y, como no, distintas versiones de la Esperanza Macarena.

Además de un retrato de Monseñor Asenjo, varios detalles de la Centuria Roomana o distintas vistas del paso de la hermandad por la plaza del Salvador o en el interior de la Basílica, componen el catálogo de esta muestra, cuya obra principal es un retrato de la Macarena a tamaño real. Una joya de la pintura realista cofrade que, por sus dimensiones descomunales, calidad artística y precisión técnica, hacen más que justificable la visita a esta exposición.

Una devoción arraigada que se convierte en arte. La pintura de Javier Aguilar pone de manifiesto unas coincidencias y unas relaciones que sólo se dan en esos pocos artistas que llegan a trasmitir sensaciones, sentimientos, sobre un lienzo o una estampa. Este pontanés de nacimiento, desde muy joven, sintió la atracción artística unida a su gran devoción mariana inmaculista. Técnico Superior en Artes Plásticas, Orfebrería y Platería Artística, trabajó en prestigiosos talleres como el de Díaz Roncero en orfebrería o San Eloy en bordados, mientras se formaba con pinceles, caballetes y tubos de óleo. Muy pronto empezará a recibir encargos por parte de hermandades y cofradías, además de instituciones, no sólo de Puente Genil o Córdoba, sino también llegados desde Málaga, Granada o Sevilla. Pero su gran destreza a la hora de trabajar el retrato, será, sin duda, una de las cualidades más destacables de Aguilar. Desde el Cardenal Amigo Vallejo, hasta la Duquesa de Alba, han sido plasmados sobre un lienzo por este cordobés. Fue en 2010 el artista escogido por la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba para la realización del cartel de la Semana Santa de 2010 y no tuvo mejor elección que escoger a la Virgen del Rosario para presentar nuestra Semana Mayor.

Ahora llega a Sevilla para entroncar con la pintura de pincelada suelta de obras del Museo de Bellas Artes sevillano como El Abad, de Virgilio Mattoni o La muerte del Maestro, de Villegas. En el caso de la pintura de la Macarena, ya se ha dicho que es “la voz de Rodriguez Buzón hecha pintura, los alfileres de Garduño convertidos en óleo y las telas de Juan Manuel vueltas en lienzo tensado”. Un orgullo para Córdoba es la obra y la persona de Javier Aguilar en el peculiar mundo cofrade sevillano.

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