El centro de la Ribera está ya listo para el paso de peatones y cofradías bajo la Puerta del Puente. A la calle Cruz Conde solo le falta el tramo final, que estará pavimentado para el Miércoles Santo.

El entorno del río ofrecerá este año una visión inédita de la Semana Santa. La terminación por parte de Obras Públicas del tramo central de la Ribera brindará a cordobeses y turistas la posibilidad de recorrer a pie, sin tráfico alguno, desde la Mezquita a la Calahorra, y de contemplar el paso de procesiones bajo la Puerta del Puente, que mostrará junto a sus laterales los restos arqueológicos aparecidos durante la reurbanización y puestos en valor. La zona, sin los acerados y la calzada de antaño, se convertirá en un hervidero de paseantes.

Obras Públicas da esta semana los últimos retoques a la parte central de la Ribera, que está prácticamente acabada y quedará lista para el Domingo de Ramos, día en el que la hermandad del Amor estrenará por la tarde esta nueva estampa. Fuentes de la delegación provincial señalaron ayer que, además de las últimas labores sobre la pavimentación y cerramientos, se trabaja en el acondicionamiento del tramo de Ribera entre Caño Quebrado y la Puerta del Puente para el paso del Prendimiento –sin público– el Martes Santo.
Aunque las vallas seguían ayer presentes en esta obra, el pavimento se ha completado, la reforma de los pretiles ha concluido –solo en la zona más próxima al Puente Romano– y está perfectamente delimitada toda el área que permanecerá abierta al tránsito peatonal a partir de estas fiestas. Después de Semana Santa, continuarán los trabajos entre Caño Quebrado y la Puerta del Puente y entre esta y Teresa de Jornet, que, según las últimas previsiones de Obras Públicas, culminarán a final del verano.
Otra calle que proporcionará una panorámica distinta de la Semana Santa es Cruz Conde, por la que desfilarán varias cofradías –por la parte más próxima a Las Tendillas–. Las obras afrontan su recta final y su aspecto es de vía reformada. La intención de Urbanismo es tener terminada toda la pavimentación para el Miércoles Santo, ya que solo resta el tramo final, el de la confluencia de la calle con Ronda de Los Tejares, que no podrá estar listo para el Domingo de Ramos, aunque esa era la intención inicial. No obstante, toda la vía comercial quedará preparada para recibir la avalancha de paseantes que se espera. Por tanto, no habrá vallas, solo lo necesario para garantizar la seguridad en la parte final de la obra. Solo le falta, además de rematar la pavimentación, la instalación de las letras de latón que ilustrarán la huella de la antigua trama urbana y la fuente ornamental que se colocará a la altura de Góngora, tareas que se llevarán a cabo tras las fiestas.
Isabel Leña.

Fuente: Diario Córdoba.

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